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domingo 31 de enero de 2010

Rosa Montero y su amor a los animales


La escritora española publicó en Viva una columna muy interesante que copio aquí abajo.
En su carta me parece interesante su capricorniano Sol en aspecto a Saturno, Urano y Neptuno y su Júpiter en el compasivo signo de Piscis. Fuente http://www.astrotheme.com/portraits/3LK4WzakfJUq.htm

Amar a un animal

Me llega por Internet una de esas típicas presentaciones con música y fotos. La mayoría de estos trabajos me parecen pringosamente cursis y bastante penosos, pero éste está bien hecho. Proviene de Cádiz, lo firma una tal María Larissa y es muy sencillo: una serie de estupendas fotos de fauna salvaje y unas cuantas frases de personajes ilustres sobre los animales. Son unas citas en general bien escogidas, y algunas me parecieron especialmente agudas. Como ésta del escritor francés Anatole France: “Hasta que no hayas amado a un animal, parte de tu alma estará dormida”.“Cuanto más culta y democrática sea una sociedad, menos cruel será con los seres vivos”.

France, premio Nobel en 1921, era un hombre pródigo en dichos memorables. Yo suelo citar estas palabras suyas: “¿Cuál es la frase más bella? La más corta”. Y ahora mismo recuerdo otra sentencia de France que me encanta: “La oscuridad nos envuelve a todos, pero mientras el sabio tropieza en alguna pared, el ignorante permanece tranquilo en el centro de la estancia”. Sin embargo, no conocía esa reflexión sobre los animales, y cuando la he leído me ha impresionado. Ha sido como reconocer algo que yo ya intuía, pero que no sabía de manera consciente porque no había sido capaz de expresarlo. France lo dijo por mí, y ahí me enteré de lo que me pasaba. Esa es la maravilla de la comunicación humana, ese es el milagro de los buenos escritores: resulta que sus palabras nos explican nuestra propia vida.


Siempre me han gustado los animales, pero no conviví con uno (no amé a uno) hasta hace más o menos treinta años, que fue cuando tuve a mi primer perro. Y sí, Anatole France tiene razón: a partir de aquel momento, algo se despertó en mí. Algo que yo ignoraba se hizo presente. Fue como desvelar una porción del mundo que antaño estaba oculta, o como añadirle una nueva dimensión. Convivir con un animal te hace más sabio. Contemplas las cosas de manera distinta y llegas a entenderte a ti mismo de otro modo, como formando parte de algo más vasto.

El famoso naturalista David Attenborough me dijo en una entrevista que uno de los momentos más intensos y conmovedores de su existencia fue cuando se encontró en mitad de la selva de Ruanda con un gorila de las montañas, un enorme espalda plateada, y los dos se miraron a los ojos y se reconocieron, por encima del abismo de las especies. En esa mirada cabe el Universo.
Esto no quiere decir, naturalmente, que todos los amantes de los animales sean, por el mero hecho de serlo, gente maravillosa. De todos es sabido que Hitler adoraba a los perros y que sentía mucha más angustia ante la agonía de una langosta en la cacerola (en el Tercer Reich hubo leyes que prohibían cocer vivos a los crustáceos) que ante el gaseamiento de un niño judío.

Y es que el ser humano es una criatura caótica y enferma, capaz de contradicciones de este calibre. Pero lo que sí parece cierto es lo contrario: que los individuos que son crueles con los animales son muy mala gente. De hecho, una investigación multidisciplinar que se hizo en Escocia hace algunos años demostró que la mayoría de los sujetos que habían sido denunciados por maltrato animal habían cometido también crímenes violentos contra otras personas, el animalismo, en fin, que es como se denomina el movimiento en pro de los derechos de los otros animales, es un producto moral e intelectualmente refinado. Quiero decir que la conciencia animalista forma parte del proceso de civilización, y que cuanto más culta y democrática sea una sociedad, menos cruel será con todos los seres vivos.

“Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales”, decía atinadamente Mahatma Gandhi (frase también incluida en la presentación de Internet). La España actual, que tanto alardea de modernidad, sale muy mal parada si la juzgamos siguiendo el dictamen de Gandhi: seguimos siendo bárbaros, seguimos siendo feroces. ¿Para cuándo la Ley Nacional de Protección Animal, que ha sido reclamada por casi un millón y medio de firmas, que el PSOE llevaba en su programa electoral y que sigue en el limbo de las promesas incumplidas? Déjame que te diga una última cita del trabajo de la gaditana. Pertenece a George T. Angell, un abogado estadounidense del siglo XIX que fue uno de los pioneros en la lucha animalista, y dice así: “A veces me preguntan: ¿Por qué inviertes todo ese tiempo y dinero hablando de la amabilidad con los animales cuando existe tanta crueldad hacia el hombre? A lo que yo respondo: Estoy trabajando en las raíces”. Sí, hay que trabajar en las raíces si de verdad aspiramos a ser un poco mejores.

lunes 4 de enero de 2010

Avatar, o la interconexión de la vida en el Cosmos




El día del estreno fui a ver Avatar, una gran película de ciencia ficción donde se tematiza entre otras cosas acerca de la vida en el cosmos como una gran red interactiva.
Dejo aquí una buena crítica a la que suscribo.

Avatar, metáfora de nuestra crisis ecológica

Una película es siempre un paseo por las emociones. Desde el cine mudo al cinemascope, pasando por la digitalización, hasta el 3D, la técnica simplemente ha sido un complemento para la recreación de los sueños. Aunque a veces el mensaje, como sucede en películas como Tiempos modernos (1936) de Charlie Chaplin, sobrevive incluso al comunismo. Pero, también es cierto que el cine se ha convertido en una gran industria que consume recursos a raudales. La cuestión es si el mensaje, el entretenimiento, la creación y la liberación justifican su existencia. Y la respuesta no es fácil, pero ¿qué hacer cuando la realidad supera la ficción?. James Cameron (1954) cineasta canadiense ha invertido más de 300 millones de dólares en su nueva película 3D, Avatar, la más cara jamás producida. Aquí surge el dilema si en una sección de cine ecológico comentar esta película es de recibo. Y la verdad, es que las dudas no son baladíes, pero también es cierto que esta montaña rusa cinematográfica titulada Avatar (la encarnación terrestre de un dios, para los hinduistas), es un relato con tintes que quizás merece dejarnos seducir por su magia de trasfondo ecologista.

Avatar es ante todo una historia de amor y de liberación en la que puede verse como un puñado de nativos plenamente integrados en su entorno natural se lanzan a luchar por librarse del expolio de la ambición sin límites de una corporación minera de humanos (la nuestra en el fondo) dispuestos a la más brutal depredación de la naturaleza. La historia en este sentido no es nueva lamentablemente. Los pueblos indígenas del planeta Tierra son a diario expoliados con extrema violencia por estar ubicados en territorios llenos de petróleo, minerales estratégicos o simplemente bosques que hay que reducir a metros cúbicos de madera primero y después convertir en pasto para hacer crecer piensos para engordar las hamburguesas que tan a gusto nos comemos. Avatar, es también la épica lucha de los nativos del planeta indígena de Pandora sometido a una corporación que para defender su expolio no duda en utilizar una avanzada tecnología biotecnológica.

El protagonista, Jake, sin ser muy consciente realiza pues un viaje casi iniciático de descubrimiento del verdadero Edén, pero en el que hay que luchar día a día para sobrevivir, pero también ser agradecido por todo lo que se recibe de la naturaleza. Y Neytiri, la indígena Na’vi que se lo descubrirá, le recuerda que no hay paraíso sin esfuerzo. El amor, esta fuerza que pasa por descubrir al otro y dejar que te enseñen a la vez que compartir, es el núcleo de esta larga aventura a la que hay que ponerse las gafas 3D. Avatar es más que nada la historia del descubrimiento entre una alienígena y un humano biotransformado para que sea un caballo de troya que acabe con los alienígenas y deje fluir los recursos naturales que hay que dejar fluir para el “bienestar de los conquistadores”. A lo largo de todo el film que mantiene tenso al espectador durante 150 minutos está lleno de guiños a la importancia de conservar y proteger nuestro entorno. Hay detalles bien significativos como que los Na'vi al montar a sus animales terrestres o alados se conectan con ellos a través de sus pelos.

Avatar (2009), se convertirá en una película que seguro marcará un antes y después para la industria cinematográfica merced al despliegue tecnológico en la filmación de todas las escenas y su puesta en 3D. Pero, en plena crisis ambiental del siglo XXI, este film es también un buen ejemplo de refundación del cine fantástico a favor de causas justas. Y esto en si mismo, ya tiene un cierto valor, dada la escasez de compromiso vital que caracteriza nuestra sociedad materialista, aunque se presente con un dispendio de tal magnitud y alarde tecnológico digital. Los nativos de Pandora, luchan de forma desigual contra unos humanos malos y brutos como los hay por todos los continentes en la captura de recursos minerales y energéticos estratégicos. Porqué uno ve Diamantes de Sangre (2006) y Avatar se le parece aun siendo géneros y realidades diferentes.

La ciencia ficción es un género literario que casi nunca acierta. 2001, odisea en el espacio (1968) nos auguraba tres décadas más tarde que estaríamos camino a Júpiter y con estaciones orbitales cuando a penas podemos mantener una estación espacial, el sentido de la cual es más que discutible. Pero también es cierto, que la ciencia ficción ha sido capaz de estimular nuestra imaginación y a veces ponernos en alerta. Matrix (1999) es una severa advertencia sobre la manipulación de nuestra mente. Avatar es una película realizada para sorprender, con la firma de un James Cameron siempre comprometido con el séptimo arte y, probablemente, como sucedió con La Guerra de las Galaxias (1977) marcar una tendencia.

Probablemente, Avatar debería estar fuera de comentarios de un portal comprometido que prefiere a Dersu Uzala (1975) o a documentales como la integral de Planeta Tierra (2008) en 5 DVD. Pero, este espectáculo de cine fantástico es también una alegoría de algo que nos importa y es la necesidad de vivir más conectados a la naturaleza y respetar a los pueblos indígenas como los mapuches, los yanomamis u otros centenares de ellos que malviven a pesar de su armoniosa relación con la naturaleza que les hemos arrebatado para convertir en codiciados objetos de consumo.

Avatar, no tiene ni por asomo el contenido ideológico de Donde sueñan las hormigas verdes (1984) de Werner Herzog, pero probablemente, es una buena metáfora para advertirnos sobre la importancia de respetar la armonía que no nos pertenece y menos para destruirla para que los recursos sigan fluyendo para engrosar el crecimiento económico de unos pocos. No es Avatar una película de complejidad moral ni mucho menos, pues es esencialmente, un filme sometido al más estricto cánon del cine de aventuras, con malos muy malos y buenos de noble corazón. Y es este contraste, sin embargo, tan plano, el que nos permite una lectura no exenta de una cierta elevación moral a quien se deje seducir por estos indígenas medio digitalizados de 2,5 m de color azul cuyo planeta es una alarde de imaginación biológica.

Avatar es una metáfora de la necesidad de interconexión biológica y cultural para sobrevivir al futuro. Y en este sentido justifica su presencia en esta web, más allá de que Cameron sea un avispado cineasta que tras Terminator (1984) o Titanic (1997) ha invertido una indecente cifra monetaria en un proyecto de más de 4 años de su vida en el que ha innovado tecnológicamente hasta probablemente cambiar el futuro del cine y quizás conquistar un alud de estatuíllas. Pero, más allá del mundo del séptimo arte también hay dos mil millones de personas que padecen hambre en el planeta Tierra y que nunca podrán ver Avatar. Así que, a los privilegiados que podemos disfrutar de este espectáculo imaginativo, emocional y trepidante que es Avatar deberíamos no dejar escapar la esencia del filme que lleva a los Na'vi a una lucha desigual por defender su naturaleza. En este sentido, creemos que es justificable su mención en esta sección.

Lo sostenible de verdad sería que no viviéramos de una forma más austera sin necesitar tres planetas para llevar el nivel de vida que disfrutamos los que podemos ver Avatar y quedarnos sin aliento durante dos horas y media. Ojalá Avatar sea también más que una emoción gozosa en 3D (que bien vale los 10 € que cuesta la entrada) como nunca antes el cine nos ha ofrecido a nosotros, los privilegiados. Pues este privilegio debería ser también un estímulo para definitivamente cambiar. Porqué Pandora puede sobrevivir en el celuloide, pero la Tierra está por ver si lo hará en la realidad si seguimos como hasta ahora, unos y otros expoliándola sin contemplación.


Fuente: http://www.terra.org/avatar,-metafora-de-nuestra-crisis-ecologica_2330.html


lunes 14 de diciembre de 2009

En esta Navidad no te comas al pesebre!!



El año pasado paseando por Porto Alegre y gracias a la invitación a sus IV Jornadas de la Unipaz Sul, me tope con este afiche que me pareció fantástico. Para tomar conciencia.
Mi caso es bastante paradójico porque ¿como tornarse vegetariano si a uno la carne le parece tan rica? Es un tema con el que vengo conviviendo hace algunos años. La situación es que bajé notablemente el consumo de carnes, y cada vez tengo más conciencia de lo que significa llevarme un pedazo de carne a la boca. Como dice Morrissey, meat is murder...
Que tengamos una Feliz Navidad!!
Gracias por acompañarnos y hasta el año próximo.

miércoles 2 de diciembre de 2009

Libro Ser Transpersonal

Roberto Assagioli - Psicosintesis - Ser Trans Personal - El Nacimiento de Nuestro Ser Real

Fuente: www.psicosystem.blogspot.com

El libro se articula en tres partes:

-En la primera, Assagioli nos introduce al superconsciente y al Sí Mismo (Self), describiendo sus cuali-dades y atributos, y cómo pueden éstos desarrollarse.
-En la segunda, detalla las diversas fases del proceso transpersonal, describe los problemas y las crisis que afloran durante el despertar espiritual del individuo, y presenta la actitud más adecuada para afrontarlos y superarlos.
-En la tercera se ocupa de imbricar los efectos del desarrollo transpersonal en la vida cotidiana, señalando las metas primordiales de nuestra existencia y la forma de plasmar en la práctica diaria los valores del espíritu.

Assagioli nació en Venecia el 27 de febrero de 1888 y murió en Capolona, provincia de Arezzo, el 23 de agosto de 1974.
En 1910 se doctoró en medicina en la Universidad de Florencia, especializándose en psiquiatría y dedicándose a la práctica de la psicoterapia. Tras investigar y experimentar larga y extensamente, desarrolló su propio método psicológico, que en 1926 recibió el nombre de psicosíntesis.

En 1911 crea la revista PSICHE; en 1926 publica su primera obra, PSYCOSYNTESIS: A NEW METHOD OF HEALING, en la cual expone sus conceptos sobre la interacción entre la psique y el cuerpo, que llegarían a constituir la base de la medicina psicosomática. Ese mismo año fundó en Roma el Instituto de Cultura y Terapia Psíquica, que adoptaría el nombre de Instituto de Psicosíntesis.

lunes 9 de noviembre de 2009

Taller de Aspectos Planetarios


Martes 24/11/09, 12.30 hs
TALLER de ASPECTOS ASTROLOGICOS,
para estudiantes principiantes y medio,
Coordina Beatriz Leveratto
Colaboradores Alejandro Luna, Alejandra Alvarez Watson, Romina Prado
costo $ 30.
Para inscribirse o para mas información consultar al
4782.8454 o esal@uolsinectis.com.ar

miércoles 28 de octubre de 2009

Libros y más libros

¿Qué estamos leyendo últimamente? En estos días junté algunas lecturas que tenía desperdigadas por ahí, las llevé a la costa y algunas terminé. Otras quedan.



1) La conjura de los necios. De John Kennedy Toole.
Espectacular tragicomedia, seguramente escriba algo al respecto de la polaridad uraniana. Dejó mis nervios destrozados...

2) La vida de las abejas. De Maurice Maeterlinck
Leí las primeras 10 páginas, promete mucho. Allá vamos.

3) Gran mente, gran corazón. De Genpo Roshi.
Empecé con todo y lo dejé por un tiempo. Hay cosas que tienen mucho que ver con el trabajo de psicosíntesis.

4) Ser Transpersonal. De Roberto Assagioli.
Lo estoy releyendo. Sabio, simple, pedagógico.

5) Un pescador del Mar Interior. De Ursula K. Le Guin.
Una de mis autoras predilectas. Los 3 cuentos finales son muy buenos. leyendo el resto.

... y vos que estás leyendo que quieras comentar?

martes 6 de octubre de 2009

Resultado de la encuesta de astrólogos



Finalizada la encuesta acerca de aquellos astrólogos que más te influenciaron en tu mirada de la Astrología, podemos apreciar un trío muy alejado del resto, compuesto por Liz Greene (46 votos), Eugenio Carutti (42 votos) y Dane Rudhyar (30 votos). Más lejos queda con 20 votos ese "Otros" que engloba a tantos buenos astrólogos.
Luego de armar la lista me di cuenta que había puesto a una sola mujer (a la postre la más elegida), así que me disculpo con las grandes maestras de nuestro medio y del exterior.
Mi sintonía con la Astrología se da principalmente en relación al enfoque de los tres más votados. También es evidente que la temática del blog atraiga a lectores congruentes con esta manera de entender la Astrología. Mil gracias a todos los que colaboraron.