Casi semanalmente los científicos dan con el gen de la ansiedad, de la pereza, de la homosexualidad, y recientemente hasta encontraron el de la religiosidad… el gen de Dios.
Uno de los libros científicos más populares de los últimos tiempos ha sido “El Gen Egoísta” de Richard Dawkins. Allí el autor sostiene que estamos hechos de genes que tan sólo promueven su propio interés y por eso se replican y se copian generación tras generación. De esta forma los organismos cumplimos con la mera tarea de ser vehículos transmisores de genes, siendo usados por ellos para que puedan sobrevivir a lo largo de las eras. Los críticos sostienen que la idea es efectista y novelesca, además de fundamentalista, falaz y puramente metafórica. Según Dawkins todo comportamiento está provocado por genes egoístas que nos programan como autómatas; y si vemos un comportamiento aparentemente no egoísta debe haber algún gen egoísta relacionado con él. Esta lógica circular provoca irritación en muchos de sus colegas que terminan preguntándose ¿hay algo que la teoría del Gen Egoísta no explique?. En mi opinión se trata de una sombría proyección egoica (una proyección no solamente de Dawkins sino propia del ser humano); la pantalla fue el gen como podría haber sido la mitocondria egoísta, el espermatozoide egoísta o el electrón egoísta.
Desde su libro, Dawkins popularizó también la palabra meme (análoga a gen) para describir cómo los mismos principios darwinianos pueden explicar la difusión de ideas y fenómenos culturales; naciendo así la memética. La selección de genes, la sociobiología y la memética han sido criticadas por ser demasiado reduccionistas por pensadores tales como la filósofa Mary Midgley, con quien Dawkins viene debatiendo desde hace más de treinta años.
Un meme es una unidad de información cultural transmisible de un individuo a otro, de una mente a otra, o de una generación a la siguiente. También serían egoístas y sólo buscan replicarse a sí mismos, evolucionando a la par de los genes y en combinación recíproca. Un meme puede ser una tonada pegadiza (cuanto más pegadiza mejor para el meme), una moda cultural, las leyes que acatamos (manejar por la derecha o por la izquierda) y hasta el apretón de manos.
Desde esta perspectiva el ser humano está totalmente controlado por la inercia tanto biológica como cultural, o sea, por genes y por memes. Y también es una forma de entender el accionar del karma. Es aquí cuando empecé a darme cuenta que estas ideas que en principio me resultaban interesantes y un poco incómodas, podían describir procesos complejos como el de la evolución de la conciencia o el efecto de los arquetipos colectivos que sentimos en forma inconsciente en nuestra vida diaria.
Artículo completo en la Uno Mismo de agosto.
MUY INTERESANTE EL ARTICULO!!!! GENIAL PARA JUSTIFICAR NUESTRAS MALAS ACCIONES.... TOTAL LA CULPA ES DE LOS GENES EGOISTAS... JA JA JA!!!! SALUDITOS!!!! ALE!!
ResponderSuprimirTal cual. Igual está más desarrollado el asunto. Encontrá la Uno Mismo en los mejores kioskos de revistas de tu barrio!
ResponderSuprimirSupongo que cada entidad, material, biológica o psíquica desea perdurar en el tiempo, pero es superada por otras entidades que las trascienden.
ResponderSuprimirPara considerar que un gen es egoísta primero hay que aplicar ese reduccionismo tan común en muchos científicos, y luego aplicarle la cualidad de supervivencia a toda costa. Un doble error.
Creo que Dawkins acierta en su planteamiento, pero la escala es más pequeña de lo que él cree, los genes son sólo una parte del entramado de la vida y de la conciencia.
Muy buen artículo, Alejandro.
Gracias Gunther, acaso el mes que viene lo suban completo en el sitio de la revista. http://issuu.com/klalo78/docs/336_c
ResponderSuprimirDespues pasaré el link.
Lo que me parece super interesante es la interrelacion entre genes y memes replicantes y la creatividad que surge de ello, que no estaba antes. Abz!